El rostro requiere de cuidados desde temprana edad

Un rostro cuidado refleja una buena imagen

Presentarse a una entrevista o ante los padres de nuestra nueva pareja ya es un momento tenso. Pero, si a eso le sumamos la visibilidad de un rostro descuidado, podríamos estar dejando la peor imagen de nosotros.

Por eso, cuidar de nuestro cutis es esencial para mantener una apariencia saludable y radiante. Nuestro rostro es nuestra carta de presentación, por lo que invertir tiempo y atención en su cuidado es una inversión invaluable

Cuidados del rostro

Para lograrlo se requiere de una alimentación balanceada, no abusar de la exposición al sol y evitar sustancias tóxicas. Lo más importante es habituarnos desde jóvenes a cuidar la piel, siguiendo los pasos básicos: lavar, tonificar e hidratar. Luego de los 40 años se debe añadir la fase de exfoliación.

La limpieza del cutis debe hacerse con un jabón suave y de acuerdo al tipo de nuestra piel. Siempre lavarlo en las mañanas y por las noches, para eliminar el exceso de grasa, suciedad y residuos de maquillaje. Recordemos que no retirar el maquillaje obstruye los poros y esto no permite la regeneración celular apareciendo el acné.

Seguidamente debemos tonificar el rostro con suaves golpes. Cuando sea necesaria la exfoliación, recomiendo hacerlo con un profesional de dermatología o cosmética, ya que no usar los productos adecuados e iniciar a muy temprana edad o por el contrario muy tarde, puede afectar la piel.

Y finalmente, pero no menos importante, hidratar el cutis y aplicar protector solar varias veces al día. De hecho, si estás pensando que el sol afecta la piel de tu cara, lamento decirte que también lo hacen las luces del celular, de la computadora y de la TV.

Desde luego que usar cremas específicas para el contorno de los ojos y de los labios, también ayudará a mejorar el aspecto de la piel y la imagen que proyectas.

Otros aspectos importantes

Es cierto que todo lo anterior contribuye a mejorar nuestra imagen a través del cuidado del rostro. Sin embargo, además de limpiar, tonificar e hidratar, es fundamental una alimentación saludable. Para esto, lleva una dieta equilibrada y rica en nutrientes como frutas, verduras y proteínas magras.

Asimismo, procura dormir al menos 7 a 8 horas todas las noches para permitir que la piel se recupere y regenere. El descanso adecuado también es clave para un rostro radiante.

El cuidado del rostro es un proceso continuo, así que sé constante y paciente para ver resultados positivos a largo plazo. ¡Mantén tu rostro saludable y radiante, y te sentirás más segura y segura de ti mismo!”.

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